Finalmente, no habrá adquisición de Yahoo! por parte de Microsoft, decididamente una buena noticia para los que valoramos Yahoo! como compañía independiente, utilizamos algunos de sus servicios, y no teníamos especial interés por ponernos a buscar alternativas en caso de que la operación de compra se hubiese culminado. La primicia la he visto en TechCrunch, “Breaking: Microsoft Withdraws Yahoo Bid; Walks Away From Deal“,quien publica además la carta de Steve Ballmer a Jerry Yang en la que le acusa de haber despreciado un importante valor para sus accionistas, de no haber tomado la mejor opción para la compañía. La carta señala que la perspectiva de llevar la oferta directamente a los accionistas de Yahoo! convirtiéndola por tanto en una OPA hostil no resultaba una opción interesante, debido al convencimiento de que Yahoo! haría todo lo posible para descapitalizarse intelectualmente y convertirse en un objetivo sensiblemente menos atractivo para Microsoft, como de hecho sucedió tras el acuerdo con Google para la gestión de parte de la publicidad de su red.
El resultado es claro: tras el desacuerdo en el precio ($33 en la última subida de Microsoft frente a los $37 establecidos por Yahoo! como mínimos en la última reunión) y la claridad de intenciones del equipo directivo de Yahoo! para trabajar en contra de la operación, Microsoft abandona la operación sin ninguna intención de seguir la vía hostil.
Se titula “Bezos on innovation“ y es, sin duda, una de las mejores entrevistas que he leído últimamente: verdaderamente motivadora, dejando bien claros los mecanismos de la innovación, su importancia para las compañías, y la manera de entender las prioridades en la empresa: los clientes y la innovación van primero, los mercados financieros, después. Si Amazon permitiese que los mercados financieros y los analistas impusiesen sus criterios sobre innovaciones radicales como el lanzamiento de los web services o del Kindle, simplemente no los habría lanzado nunca. Cuando eres innovador, tienes que aguantar todo tipo de críticas, porque mucha gente se dedica simplemente a criticar todo aquello que es nuevo, por el mero hecho de serlo.
Me ha gustado especialmente la pregunta sobre cómo conseguir ser una compañía cliente-céntrica, la primera de la segunda página: en ella, Jeff se apoya en un modelo de Kalakota y Whinston, el de la cadena de valor invertida, enunciado hace ya muchos años, y que he mantenido en mis clases desde entonces, a pesar de ser muy criticado por maximalista. El modelo habla precisamente de cómo las compañías desarrollan innovación y nuevos productos pero la filtran en función de aquello que saben hacer, de su conjunto de habilidades, en lugar de hacerlo con las necesidades de los clientes y dejar para el final el hecho de si tienen esas habilidades o precisan crearlas o subcontratarlas. El modelo de la cadena de valor invertida siempre desencadena discusiones interesantes en mis clases, me alegro un montón de ver a Jeff Bezos utilizándolo.
Una lectura corta (página y media) y de verdad recomendable.
Apocalíptico artículo de Alistair Croll en GigaOm, “10 Ways the Internet (As We Know It) Will Die“, con sus buenos y preocupantes visos de realidad: la entrada enumera diez problemas o vulnerabilidades actuales de la red hoy en aspectos que van desde lo técnico a lo social pasando por lo directamente catastrófico, y nos hace pensar en qué pasaría si un día abriésemos nuestros navegadores para acceder a los sitios de siempre, y nada funcionase… ni Internet, ni lugares donde mirar qué le pasa a Internet, porque todas las fuentes de información usan ya la misma Internet para abastecerse y comunicarse.
Los puntos enumerados en el artículo van desde la vulnerabilidad en el sistema de DNS hasta el final de la raza humana, pasando por cosas como las redes zombies, los ataques deliberados a la infraestructura de cables submarinos, la posibilidad de un virus que atacase directamente a los routers o corrompiese el sistema de actualizaciones, la censura, la aparición de grupos autárquicos y balcanizados de opinión que se comunican sólo con sí mismos, la desaparición de la neutralidad de la red o la entrada de legiones de abogados pretendiendo poner fin a ese experimento de libertad de expresión que Internet supone.
en Mayo 13, 2008 en 1:06 pm
Loquisimo, loquisimo. El poder es de nosotros. Eso es así.
en Mayo 13, 2008 en 1:54 pm
Finalmente, no habrá adquisición de Yahoo! por parte de Microsoft, decididamente una buena noticia para los que valoramos Yahoo! como compañía independiente, utilizamos algunos de sus servicios, y no teníamos especial interés por ponernos a buscar alternativas en caso de que la operación de compra se hubiese culminado. La primicia la he visto en TechCrunch, “Breaking: Microsoft Withdraws Yahoo Bid; Walks Away From Deal“,quien publica además la carta de Steve Ballmer a Jerry Yang en la que le acusa de haber despreciado un importante valor para sus accionistas, de no haber tomado la mejor opción para la compañía. La carta señala que la perspectiva de llevar la oferta directamente a los accionistas de Yahoo! convirtiéndola por tanto en una OPA hostil no resultaba una opción interesante, debido al convencimiento de que Yahoo! haría todo lo posible para descapitalizarse intelectualmente y convertirse en un objetivo sensiblemente menos atractivo para Microsoft, como de hecho sucedió tras el acuerdo con Google para la gestión de parte de la publicidad de su red.
El resultado es claro: tras el desacuerdo en el precio ($33 en la última subida de Microsoft frente a los $37 establecidos por Yahoo! como mínimos en la última reunión) y la claridad de intenciones del equipo directivo de Yahoo! para trabajar en contra de la operación, Microsoft abandona la operación sin ninguna intención de seguir la vía hostil.
en Mayo 13, 2008 en 2:07 pm
Jeff Bezos y La innovacion:
Se titula “Bezos on innovation“ y es, sin duda, una de las mejores entrevistas que he leído últimamente: verdaderamente motivadora, dejando bien claros los mecanismos de la innovación, su importancia para las compañías, y la manera de entender las prioridades en la empresa: los clientes y la innovación van primero, los mercados financieros, después. Si Amazon permitiese que los mercados financieros y los analistas impusiesen sus criterios sobre innovaciones radicales como el lanzamiento de los web services o del Kindle, simplemente no los habría lanzado nunca. Cuando eres innovador, tienes que aguantar todo tipo de críticas, porque mucha gente se dedica simplemente a criticar todo aquello que es nuevo, por el mero hecho de serlo.
Me ha gustado especialmente la pregunta sobre cómo conseguir ser una compañía cliente-céntrica, la primera de la segunda página: en ella, Jeff se apoya en un modelo de Kalakota y Whinston, el de la cadena de valor invertida, enunciado hace ya muchos años, y que he mantenido en mis clases desde entonces, a pesar de ser muy criticado por maximalista. El modelo habla precisamente de cómo las compañías desarrollan innovación y nuevos productos pero la filtran en función de aquello que saben hacer, de su conjunto de habilidades, en lugar de hacerlo con las necesidades de los clientes y dejar para el final el hecho de si tienen esas habilidades o precisan crearlas o subcontratarlas. El modelo de la cadena de valor invertida siempre desencadena discusiones interesantes en mis clases, me alegro un montón de ver a Jeff Bezos utilizándolo.
Una lectura corta (página y media) y de verdad recomendable.
en Mayo 13, 2008 en 2:12 pm
Apocalíptico artículo de Alistair Croll en GigaOm, “10 Ways the Internet (As We Know It) Will Die“, con sus buenos y preocupantes visos de realidad: la entrada enumera diez problemas o vulnerabilidades actuales de la red hoy en aspectos que van desde lo técnico a lo social pasando por lo directamente catastrófico, y nos hace pensar en qué pasaría si un día abriésemos nuestros navegadores para acceder a los sitios de siempre, y nada funcionase… ni Internet, ni lugares donde mirar qué le pasa a Internet, porque todas las fuentes de información usan ya la misma Internet para abastecerse y comunicarse.
Los puntos enumerados en el artículo van desde la vulnerabilidad en el sistema de DNS hasta el final de la raza humana, pasando por cosas como las redes zombies, los ataques deliberados a la infraestructura de cables submarinos, la posibilidad de un virus que atacase directamente a los routers o corrompiese el sistema de actualizaciones, la censura, la aparición de grupos autárquicos y balcanizados de opinión que se comunican sólo con sí mismos, la desaparición de la neutralidad de la red o la entrada de legiones de abogados pretendiendo poner fin a ese experimento de libertad de expresión que Internet supone.
Lectura interesante para el domingo…